Monte intocable
Ustedes no se han acercado a una montaña que se pueda tocar.
Hebreos 12:18 (NVI)
Hebreos contrasta alianzas con geografía santa: ustedes no se han acercado a una montaña que se pueda tocar, en llamas, tinieblas y tormenta. Sinaí intocable: ni animales podían rozar. Acercarse a Dios en la antigua alianza era riesgo de muerte: truenos, prohibiciones, miedo. Obediencia nacida del terror tiembla y huye.
La obediencia de la nueva alianza nace de otro monte: Sión celestial, ciudad del Dios vivo, fiesta de primogénitos. No llegamos temblando, llegamos confiando: sangre que habla mejor que la de Abel. Mismo Dios, otro acceso: temor reverente sin pánico, obediencia filial sin terror. Monte intocable se volvió Padre que abraza.
Hoy, acércate con confianza: entra al lugar santo por la sangre, ora con osadía, obedece por amor. Monte intocable: llega hoy sin miedo y sirve.
Accesos abiertos piden pasos firmes. Entra hoy y permanece. Accesos libres piden pasos reverentes siempre. Entra hoy sin miedo y sin leviandad. Confianza filial equilibra osadía y reverencia. Acércate con corazón quebrantado y contrito. Dios recibe quebrantados, resiste a soberbios. Arrepiéntete y entra confiante hoy. Y obedece oyendo: Dios que habla del cielo merece oídos en la tierra. Oye y obedece hoy mismo siempre.