El decreto de Amán
Emita un decreto para aniquilarlos.
Ester 3:9 (NVI)
Amán propone genocidio con presupuesto: si le parece bien, emita un decreto para aniquilarlos, y yo depositaré plata para ejecutarlo. Odio financiado, burocracia asesina, decreto con sello. Planes meticulosos contra el pueblo de Dios, con tesorería garantizada. Mal organizado asusta, hasta recordar quién lee borradores.
El propósito divino frustra decretos humanos. Amán pagaría plata; Dios pagaría con la horca del propio Amán. Ester, Mardoqueo, ayunos, insomnios del rey: providencia cosiendo reversiones invisibles. Decretos firmados en el infierno necesitan sello del cielo para valer, y el cielo veta. Propósitos de Dios atraviesan tesorerías del mal ilesos.
Hoy, descansa de decretos contra ti: chismes, procesos, persecuciones. Dios lee antes de que valgan. El decreto de Amán: papel firmado sin poder final.
Decretos eternos anulan decretos temporales. Confía hoy en el Veto divino. Vetos divinos anulan firmas humanas malignas. Descansa hoy bajo protección soberana. Ningún decreto prospera contra ungidos. Puertas que Dios cierra nadie abre jamás. Duerme hoy tras puertas cerradas por el cielo. Enemigos golpean en vano continuamente y siempre. Y ayuna como Ester: propósitos se defienden de rodillas antes que en palacios. Ayuna y ora hoy con fe viva siempre. Amén.