Las primicias son suyas

· Tema: humildad

Ellos traerán al SEÑOR las primicias de todo lo que la tierra produce.

Números 18:13 (NVI)

En la organización del sustento sacerdotal, Dios determina: ellos traerán al Señor las primicias de todo lo que la tierra produce, y yo te las entregaré a ti, los sacerdotes. Las primicias, lo primero y lo mejor, pertenecían a Dios antes de pertenecer a cualquier mesa. Cosecha tras cosecha, Israel aprendía que la provisión tiene dueño: trabajar la tierra es nuestro deber, pero fecundarla es gracia suya. Dar lo primero es confesar quién es el Primero.

La humildad practica las primicias en todas las áreas. No solo en el dinero, aunque el bolsillo sea el termómetro más honesto, sino en el tiempo, los talentos, la agenda: Dios primero, después el resto. Quien da lo que sobra declara, sin palabras, que Dios se queda con restos; quien da lo primero declara que todo vino de Él. Y la promesa acompaña: toda persona ritualmente pura podía comer; la mesa de la gratitud es abundante para corazones limpios.

Hoy, separa tus primicias: la primera hora del día, la primera parte del ingreso, lo mejor de tu energía para el Reino. No le des a Dios lo que sobra del mes o del día. Las primicias son suyas, y quien honra al Primero nunca queda de último.

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