¿Vieron al Amado?
¿Han visto ustedes al amor de mi vida?
Cantares 3:3 (NVI)
La novia pregunta a los centinelas en la ronda nocturna: ¿han visto ustedes al amor de mi vida? Búsqueda nocturna, pregunta directa, amor declarado. Centinelas guardan ciudad; ella guarda nostalgia. Quien ama pregunta sin vergüenza: ¿vieron al Amado? Búsqueda confesada encuentra más que búsquedas disfrazadas.
La obediencia que busca encuentra. Dios promete: me buscarán y me hallarán cuando me busquen de todo corazón. Centinelas, pastores, libros, cultos, señalan, pero no sustituyen encuentros. Preguntar es obedecer al mandamiento de buscar; dejar de preguntar es contentarse sin hallar. Novias preguntan; acomodados duermen.
Hoy, pregunta como la novia: a pastores, a la Palabra, en oración. ¿Vieron al Amado? Quien pregunta halla, quien halla adora.
Búsquedas nocturnas terminan en abrazos matinales. Pregunta hoy y encuentra. Preguntas sinceras encuentran respuestas ciertas siempre. Pregunta hoy sin vergüenza y sin rodeos. Centinelas señalan, Dios aparece personalmente. Insiste preguntando hasta abrazar. Abrazos matinales compensan noches de búsqueda. Persiste hoy y amanece abrazado. Y cuando halles, sujeta: amor encontrado se celebra, no se esconde. Abraza hoy al Hallado. No sueltes su mano. Camina con Él a diario. Amor hallado se celebra cantando. Canta salmos de gratitud. Entona gratitud eterna.