Esperanza viva
Nos ha hecho nacer de nuevo para que tengamos una esperanza viva.
1 Pedro 1:3 (NVI)
Pedro explota en alabanza: ¡alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva. Esperanza viva: no optimismo, no pensamiento positivo, sino vida nueva generada por misericordia y sellada por resurrección. Muertos resucitan esperanzas; vivos pesimistas las entierran. La nuestra nació en el sepulcro vacío.
La superación se alimenta de esa esperanza. Pedro escribía a perseguidos, esparcidos, sufrientes, y los llama renacidos para esperanza viva. Circunstancias muertas no matan a quien nació de nuevo: herencia incorruptible guardada en los cielos, fe protegida por el poder de Dios. Problemas son escenarios; resurrección es guion. Quien cree el guion cruza escenarios sin perder el rumbo.
Hoy, vive de resurrección: encara el diagnóstico, la deuda, el duelo con esperanza viva. Esperanza viva: nacidos de nuevo no desisten, resucitan cada mañana.
Sepulcros vacíos generan corazones llenos. Visita hoy el tuyo con gratitud. Sepulcros vacíos hablan más alto que crisis ruidosas. Oye hoy la voz de la resurrección sobre el ruido. Esperanza viva anda, trabaja y canta aun en valles. Renace cada mañana con Cristo.
Y cuéntalo a alguien: esperanza viva se multiplica cuando se testifica.