Veinte años de gracia
Y Sansón gobernó a Israel durante veinte años en tiempos de los filisteos.
Jueces 15:20 (NVI)
La carrera de Sansón cabe en una línea: y Sansón gobernó a Israel durante veinte años en tiempos de los filisteos. Veinte años. El mismo Sansón impulsivo, que rompió votos, cedió ante Dalila y terminó ciego en un molino: Dios lo sostuvo como líder dos décadas. La Biblia no esconde sus caídas, pero tampoco borra los años en que el Espíritu lo usó para librar al pueblo. Gracia y verdad caminan juntas en su historia.
Esto desarma dos errores opuestos sobre el amor de Dios. El primero dice que Dios solo usa gente perfecta: Sansón prueba lo contrario. El segundo dice que, si Dios usa, el pecado pierde importancia: el final de Sansón prueba lo contrario. El amor de Dios es paciente con los fallidos, pero no cómplice de las fallas: sostiene, advierte y, cuando hace falta, disciplina. Veinte años de gracia nunca fueron veinte años de aprobación automática.
Hoy, si te descalificaste por tu pasado, recuerda a Sansón: Dios todavía escribe historias con gente quebrada. Y si te acomodaste en el error porque «Dios usa igual», escucha la alerta: la gracia que sostiene también confronta. Vuelve a Él: hay trabajo por hacer y años por vivir.