Graneros más grandes
Por fin dijo: Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes, donde pueda almacenar todo mi grano y mis bienes.
Lucas 12:18 (NVI)
El rico insensato planeó expansión: derribar graneros y construir otros más grandes para almacenar grano y bienes. Memoria de locura contada por Jesús. El hombre hablaba solo, planeaba solo y moriría solo aquella noche. Riqueza sin Dios es monólogo que termina en silencio eterno.
Ya sé lo que voy a hacer: la certeza del necio. Ninguna consulta al cielo, ningún pensamiento en el alma, ningún espacio para el prójimo. Graneros más grandes para un corazón más pequeño. Jesús llama necio a quien acumula para sí y no es rico para con Dios. El tamaño del granero nunca mide el tamaño de la vida.
Dios tenía otro plan para aquella noche: pedirle el alma. Memoria que ajusta prioridades: la vida no consiste en la abundancia de bienes. Los graneros llenos no compran una hora más. El rico juntó para muchos años y perdió la eternidad. La contabilidad del cielo usa otra moneda y otro calendario.
Hoy, revisa tus graneros: ¿para quién eres rico? Derriba los planes egoístas y construye generosidad mayor. Guarda menos, reparte más, confía siempre. El único almacén expandido que vale es el tesoro en el cielo, donde ladrón no roba ni polilla corroe.
Y planea con Dios: graneros consultados en el cielo nunca se vuelven locura.