Multiplicados
Que reciban misericordia, paz y amor en abundancia.
Judas 1:2 (NVI)
Judas desea a los llamados tres tesoros en abundancia: misericordia, paz y amor en abundancia. Memoria de la matemática del cielo: Dios multiplica lo que el mundo divide. Misericordia para los caídos, paz para los agitados, amor para los fríos. El trío cubre pasado, presente y relaciones por completo.
Multiplicados, nunca sumados. Dios opera en progresión generosa. Quien pide poco recibe mucho; quien reparte, acumula. La memoria de las multiplicaciones bíblicas confirma: panes, aceite, gracia. El verbo favorito del cielo es multiplicar. La escasez es dialecto de la tierra; la abundancia es idioma del trono.
El orden de los tesoros predica: primero misericordia que perdona, luego paz que calma, al final amor que rebosa. Nadie ama antes de ser perdonado y pacificado. Recibir en el orden correcto evita amores ansiosos y paces fingidas. Judas organiza el alma antes de enviarla a la batalla contra engañadores.
Hoy, recibe multiplicado y reparte multiplicando. Pide misericordia nueva para culpas viejas, paz fresca para ansiedades calientes, amor doblado para personas difíciles. Y recuerda: llamados, amados y guardados andan abastecidos. Tu cuenta en el cielo nunca entra en rojo.
Y vive multiplicado: receptores abastecidos reparten sin miedo.