Mientras el templo está en pie

· Tema: gratitud

Y aunque ahora este templo es imponente, llegará el día en que todo el que pase frente a él quedará asombrado y preguntará: ¿Por qué el SEÑOR ha tratado así a este país y a este templo?

2 Crónicas 7:21 (NVI)

Dios muestra a Salomón el futuro sombrío: el templo imponente sería asombro, y los transeúntes preguntarían por qué el SEÑOR había tratado así la tierra. La gloria se vuelve pregunta cuando el pacto se rompe. Piedras consagradas no retienen presencia abandonada. Templos sin obediencia se vuelven museos de juicio y advertencia.

La gratitud verdadera aprende de templos caídos: agradece mientras el templo está en pie. Israel lloró su gloria después de perderla; el sabio celebra la presencia antes de verla partir. Cada culto es templo en pie; cada oración oída es gloria presente. La gratitud pospone ruinas y prolonga visitas divinas entre nosotros.

El asombro de los transeúntes enseña: nadie pregunta por ruinas sin historia. La caída del templo predicaría por siglos. Nuestras caídas también predican a los que pasan. ¿Qué historia contarán tus ruinas? Mejor: ¿qué gratitud impedirá tus ruinas? Corazones agradecidos sostienen techos espirituales en toda tormenta.

Hoy, entra al templo agradecido como quien sabe el precio de la ausencia. Agradece por el culto, la Palabra, los hermanos, la presencia. Nunca esperes el asombro para valorar la gracia. El templo está en pie hoy: celebra, sirve, permanece y da gracias en voz alta.

Y agradece en pie: templos celebrados permanecen, olvidados caen.

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