Fiesta sin Dios
No se fijan en los hechos del SEÑOR.
Isaías 5:12 (NVI)
Isaías fotografía élite alienada: en sus banquetes hay vino y arpas, liras, tambores y flautas; pero no se fijan en los hechos del Señor. Banda completa, Dios ausente: fiesta sin Anfitrión. Entretenimiento sin contemplación entorpece discernimiento: oídos llenos de música, vacíos de Palabra.
La obediencia santifica fiestas. Celebrar no es pecado: Dios ordenó fiestas; celebrar sin Dios, sí. Fiestas obedientes incluyen al Anfitrión: gratitud antes del brindis, recuerdo en medio de la música. Arpas con Dios se vuelven adoración; sin Él, anestesia. Examinar listas revela prioridades: lo que celebramos denuncia a quien adoramos.
Hoy, invita a Dios a tu fiesta: agradece en la mesa, ora en la alegría, recuerda en la música. Fiesta sin Dios: nunca más. Con Él, siempre.
Anfitriones divinos transforman fiestas en cultos. Invita hoy al Principal. Invitaciones sinceras traen Presencias reales siempre. Abre hoy tus puertas con alegría. Fiestas con Dios se vuelven memoriales eternos. Celebra con Él y para Él. Alegrías santas contagian invitados. Festeja santamente y evangeliza festejando. Y modera excesos: fiestas santas tienen hora para acabar y tiempo para orar. Celebra hoy con medida. Gozo santo equilibra todo el día. Ríe santo hoy.