Gracia, amor y comunión
Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes.
2 Corintios 13:14 (NVI)
Pablo se despide de Corinto con la bendición más completa de la Biblia: que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes. Trinidad entera en despedida: gracia que salva, amor que sostiene, comunión que acompaña. Ninguna bendición mayor existe: es Dios todo dándose todo.
La alegría trinitaria acompaña partidas y llegadas. Corinto problemática recibía, al despedirse, el mejor regalo: Dios en tres personas con ellos. Bendiciones apostólicas no son formalidades: transfieren realidades. Quien las recibe carga gracia para errores, amor para frialdades, comunión para soledades. Despedidas con bendición se vuelven encuentros marcados.
Hoy, bendice a alguien con la triple bendición: ora gracia, amor y comunión sobre tu casa. Gracia, amor y comunión: lleva hoy la Trinidad contigo.
Bendiciones trinitarias cubren necesidades enteras. Distribuye hoy sin economizar. Bendiciones completas cubren faltas completas abundantemente. Recibe hoy las tres Personas con fe. Gracia perdona pasados, amor sostiene presentes, comunión asegura futuros. Vive trinitariamente todos los días. Vive trinitariamente todos los días con alegría. Padre, Hijo y Espíritu en cada decisión. Comunión constante genera alegría desbordante.
Y recibe también: bendecidores necesitan ser bendecidos primero por Dios.