No huiré
En el SEÑOR hallo refugio.
Salmos 11:1 (NVI)
Consejeros asustados sugieren fuga a David: ¡huye al monte, como las aves! Respuesta implícita del salmo entero: no huiré. En el Señor hallo refugio. Pájaros huyen por instinto; justos permanecen por confianza. Cuando fundamentos tiemblan, cobardes vuelan, creyentes quedan. Refugio no es escondite de miedo, es fortaleza de fe.
Confianza que queda vence pánicos que huyen. Huir parece sensato cuando todo tiembla: cambiar de congregación, de ciudad, de matrimonio. Pero refugio en el Señor convierte permanencia en victoria: quedar orando donde otros huyen corriendo. David quedó y reinó; Saúl huyó a la hechicería y murió. Dirección de la fuga revela dirección de la fe: hacia Dios o lejos.
Hoy, rechaza una fuga: permanece en el matrimonio difícil orando, en la congregación imperfecta sirviendo, en la ciudad dura testificando. No huiré: pájaros vuelan, justos permanecen.
Permanencias fieles se vuelven historias de liberación. Quédate hoy y cuenta mañana. Alas del miedo llevan lejos de la bendición. Rechaza hoy vuelos de pánico y permanece. Raíces hondas vencen vientos fuertes siempre. Quedarse es vencer disfrazado de espera. Quedarse es vencer disfrazado de espera paciente. Permanece hoy y cosecha mañana. Permanece hoy y cosecha mañana con alegría.
Y cuando fundamentos tiemblen de nuevo, recuerda: refugio, no alas.