Ante el tribunal
No les he hecho ningún agravio a los judíos.
Hechos 25:10 (NVI)
Pablo encara a Festo con conciencia limpia: ya estoy ante el tribunal del emperador, que es donde se me debe juzgar. No les he hecho ningún agravio a los judíos, como usted sabe muy bien. Preso injustamente dos años, ni implora ni ataca: declara. Conciencia limpia ante tribunal injusto es púlpito disfrazado. Quien nada debe, nada teme, ni al César.
La superación de acusaciones nace de vidas auditables. Pablo podía decir «como usted sabe» porque su conducta era pública y limpia. Nuestras defensas fallan cuando la conciencia tiene pendientes: acusados con techo de vidrio tiran piedras con miedo. Mantener cuentas limpias, impuestos, relaciones, promesas, es construir tribunales donde siempre vencemos: el de la conciencia y el de Dios.
Hoy, limpia un pendiente: paga, pide perdón, cumple, devuelve. Ante el tribunal: conciencia limpia dispensa abogados caros.
Pendientes resueltos se vuelven testimonios poderosos. Resuelve hoy y descansa. Conciencias limpias dispensan abogados caros y discursos largos. Mantén hoy tus cuentas al día con todos. Deudas pagadas se vuelven testimonios; promesas cumplidas, sermones. Duerme tranquilo sin deber nada. Presenta hechos, mantén calma y confía siempre.
Y si te acusan sin justicia, recuerda a Pablo: presenta hechos, mantén calma, confía.