Contra el arrogante
Con arrogancia persigue el malvado al indefenso.
Salmos 10:2 (NVI)
David expone la mecánica de la opresión: con arrogancia persigue el malvado al indefenso, pero se enredará en sus propias artimañas. Arrogancia arriba, redes abajo: el pobre cae en esquemas que nunca creó, deudas que no entiende, sistemas que lo trituran. Dios ve cada trama, y el salmo entero es un proceso contra el arrogante. Opresores tejen redes; Dios corta hilos.
Los líderes defienden a los atrapados en las tramas. Donde el arrogante persigue, el justo protege: aboga por el sin voz, emplea al vulnerable, denuncia el esquema. David, rey, usaba el trono como escudo de los pobres, y Dios lo llamó hombre conforme a su corazón. Liderazgo que ignora pobres administra para el arrogante; que los defiende, gobierna para Dios. El lado correcto, siempre, es el del atrapado.
Hoy, corta una trama: paga lo justo, contrata al vulnerable, denuncia el esquema, visita al olvidado. Contra el arrogante: posiciónate con los pobres y tendrás a Dios por aliado.
Redes del impío atrapan pies; manos de Dios sueltan cautivos. Extiende hoy las tuyas. Redes cortadas liberan cautivos reales y callan opresores. Corta hoy una con actitud concreta y cubre con oración.
Y ora por los perseguidos: la intercesión también es confrontación contra el arrogante.