Como ejército en batalla
Son como un ejército poderoso en formación de batalla.
Joel 2:5 (NVI)
Joel describe la invasión de langostas, figura del día del Señor, con imágenes de guerra: y al saltar sobre las cumbres de los montes, producen un estruendo como el de carros de guerra, como el crepitar del fuego al consumir la hojarasca. ¡Son como un ejército poderoso en formación de batalla! Disciplina, estruendo, avance irresistible. El juicio de Dios no es desorden: marcha en formación, cumple órdenes, alcanza blancos. Hasta la destrucción obedece estrategia divina.
Los líderes aprenden del ejército enemigo lo que el ejército de Dios debe ser: organizado, unido, avanzando. La congregación dispersa, peleando por pequeñeces, contrasta con langostas en formación. Si el juicio marcha como ejército, ¿cuánto más la gracia debería marchar? Joel convoca: ¡toquen trompeta en Sión! Alerta genera arrepentimiento; arrepentimiento atrae misericordia. Líderes que tocan la alarma salvan ciudades.
Hoy, entra en formación: alinea tu vida con la Palabra, marcha con tu congregación, avanza contra tus pecados. Como ejército en batalla: disciplinado en la oración, unido en el amor, irresistible en la misión.
Ejércitos de Dios no se dispersan. Quédate en posición hoy y avanza mañana.
Y cuando el ruido asuste, recuerda: del lado de Dios, el estruendo es de liberación.