En el principio con Dios
Él estaba con Dios en el principio.
Juan 1:2 (NVI)
Juan abre su evangelio antes de Génesis: Él estaba con Dios en el principio. Antes de Belén, antes del Edén, antes del «hágase la luz», Cristo ya era, ya estaba, ya se relacionaba. Eternidad pasada, comunión perfecta, gloria compartida. Liderazgos humanos empiezan con nacimiento y currículo; el suyo empieza antes del tiempo. Fundamento eterno sostiene obra temporal.
Los líderes enraizados en lo eterno lideran distinto en lo temporal. Quien bebe de la eternidad no se desespera con urgencias: plazos aprietan, crisis gritan, personas presionan, y el enraizado responde desde el lugar secreto. Jesús durmió en tormenta, calló ante Pilato, perdonó en la cruz: reacciones de quien vino de antes del principio. Liderazgo apresurado nace del miedo al fin; liderazgo sereno nace de la certeza del Eterno.
Hoy, visita el principio antes que la agenda: silencio, Palabra, eternidad; después correos. En el principio con Dios: líderes que empiezan ahí terminan bien aquí.
Eterno primero, urgente después. Ese orden cambia todos los días. Urgencias gritan, eternidad susurra, y susurros vencen a la larga. Empieza hoy por lo eterno: silencio antes de pantallas, Palabra antes de correos. Enraizados responden en vez de reaccionar.