En días de Cirenio
Este primer censo se efectuó cuando Cirenio gobernaba en Siria.
Lucas 2:2 (NVI)
Lucas fecha la Navidad con precisión de historiador: este primer censo se efectuó cuando Cirenio gobernaba en Siria. Decreto imperial, gobernador pagano, censo para impuestos, y en medio de la burocracia, María en trabajo de parto en Belén. Dios cumplió Miqueas 5:2 usando un conteo romano: el imperio contó cabezas, el cielo contó la promesa. La política humana sirve, sin saber, a propósitos eternos.
Servir en días de Cirenio exige esa visión. Trabajamos bajo gobiernos fallidos, empresas injustas, sistemas fríos, y Dios sigue escribiendo Belenes en medio de censos. El decreto que te desplazó puede ser el vehículo de la promesa; la burocracia que te irrita puede ser el camino de Dios. Los siervos no esperan escenarios perfectos: sirven fielmente en el imperio de turno, sabiendo que Cirenios pasan y el Reino queda.
Hoy, sirve donde estás plantado: excelencia en el trabajo común, fidelidad en el sistema fallido, esperanza en el decreto duro. En días de Cirenio, Dios nació, y nace aún, donde siervos fieles lo esperan.
Imperios cuentan; Dios cumple. Sirve fiel y observa al cielo obrar. Censos pasan, promesas quedan. Sirve hoy donde estás y deja a Dios cumplir lo demás.