Antes de nacer
Para confirmar el propósito de la elección divina.
Romanos 9:11 (NVI)
Pablo revela un misterio que humilla todo mérito: sin embargo, antes de que los mellizos nacieran, o hicieran algo bueno o malo, y para confirmar el propósito de la elección divina. Jacob elegido antes del primer llanto, antes del primer acierto o error. Dios no consulta currículos ni listas de espera del cielo: elige por propósito, sostiene por gracia. El mérito llega tarde donde la elección ya decidió.
Servir a esa luz lo cambia todo. No servimos para ser elegidos; servimos porque fuimos elegidos. La motivación cae del desempeño a la gratitud: trabajo voluntario sin miedo a evaluación, generosidad sin cálculo de retorno, fidelidad sin reflector de promoción. Quien sirve para merecer cansa; quien sirve por haber recibido descansa sirviendo. La elección no genera pereza: genera libertad para servir por amor.
Hoy, sirve como elegido: elige una tarea sin visibilidad y ejecútala con excelencia. Antes de nacer, Dios ya había decidido, y antes del amanecer, Él ya preparó tus buenas obras. Descansa en el propósito y trabaja con alegría.
Elegidos sirven distinto: sin miedo, sin máscara, sin medida. Sé elegido hoy. Descansa hoy en el decreto eterno anterior a tu nacimiento.