Reparar la culpa

· Tema: familia

Cinco figuras de oro en forma de tumor y otras cinco en forma de rata.

1 Samuel 6:4 (NVI)

Afligidos por el arca de Dios, los filisteos preguntan a los adivinos: ¿y qué le debemos ofrecer? La respuesta prescribe restitución en oro: cinco figuras en forma de tumor y otras cinco en forma de rata, conforme a los jefes. Hasta paganos entendían un principio que creyentes a veces olvidan: la culpa se repara, no solo se lamenta. Pedir disculpas sin restituir es como confesar el robo guardando el botín.

Las familias sanadas practican restitución. El jarrón roto se repone, el dinero faltante se devuelve, la palabra dura se corrige con gesto concreto. Zaqueo lo entendió y devolvió cuadruplicado; los filisteos, aun sin pacto, mandaron oro. Restitución no compra perdón: prueba arrepentimiento. Quien repara la culpa reconstruye la confianza; quien solo lamenta, recicla la ofensa.

Hoy, repara una culpa concreta: devuelve, repone, corrige, compensa. No importa el tamaño del oro: importa el movimiento del corazón. Reparar la culpa: el camino más corto entre el arrepentimiento y la paz en casa. Lamentar sin reparar recicla la culpa sin fin. Rompe hoy el ciclo: devuelve, repone, corrige con hechos. La restitución prueba arrepentimiento más alto que las lágrimas. Reconstruye la confianza ladrillo a ladrillo desde hoy.

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