Piedras y leña

· Tema: fe

El que pica piedra, con las piedras se hiere. El que corta leña, con los leños se lastima.

Eclesiastés 10:9 (NVI)

Salomón, el sabio práctico, advierte con proverbio de obra: el que pica piedra, con las piedras se hiere. El que corta leña, con los leños se lastima. Todo trabajo trae su riesgo incorporado: las canteras hieren, las hachas se escapan. La sabiduría no promete obra sin peligro; promete atención en el peligro. Fe no es imprudencia bautizada: es valentía calculada, casco puesto, oración hecha y herramienta afilada.

Aplicado a la vida espiritual, el proverbio enciende alertas: quien se mete con el pecado se hiere; quien parte relaciones se arriesga. Ciertas piedras ni deberían picarse: rencores antiguos removidos, tentaciones revisitadas «solo para ver». Y cierta leña exige cuidado redoblado: palabras en discusión, decisiones bajo ira. El sabio evalúa el riesgo antes de empuñar la herramienta; el necio sangra y culpa a la piedra.

Hoy, trabaja con sabiduría: identifica tus piedras y tu leña, ¿dónde te has herido por descuido? Ora antes de actuar, protege el corazón antes de exponerlo, pide consejo antes de decidir. Piedras y leña son parte de la obra; heridas evitables, no. Que tus manos construyan hoy sin sangrar en vano. Herramientas afiladas y rodillas dobladas completan obras sin cicatrices.

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