La paciencia de Dios
Entonces Isaías dijo: ¡Escuchen ahora ustedes, los de la dinastía de David! ¿No les basta con agotar la paciencia de los hombres, que hacen lo mismo con mi Dios?
Isaías 7:13 (NVI)
Isaías confronta a Acaz: ¿no les basta agotar la paciencia de los hombres? ¿Harán lo mismo con mi Dios? Fe que denuncia abuso de paciencia. Acaz disfrazaba incredulidad de piedad: no pediré señal. La falsa modestia irrita más que la rebeldía abierta. Dios ofrece señales; rehusar es abusar. La paciencia divina tiene límite con fecha.
Agotar la paciencia de los hombres: Acaz cansó consejeros, pueblo y profeta. La fe observa patrones: quien agota hombres agotará a Dios. Las relaciones revelan teología. La impaciencia con prójimos denuncia impaciencia con Dios. Trata bien a los enviados y el Remitente sonríe. Cansa hombres, alerta cielo.
¿Harán lo mismo con mi Dios?: Isaías toma la causa del SEÑOR. La fe defiende la honra divina. Mi Dios —posesivo de pacto. Los profetas sienten celos santos. Abusar de la paciencia de Dios es jugar con fuego eterno. Acaz jugó; Judá ardió. La paciencia abusada se vuelve juicio; honrada, liberación.
Hoy, examina tus abusos: señales rehusadas, consejos ignorados, misericordias desperdiciadas. Deja de abusar y empieza a usar bien la paciencia: arrepiéntete hoy. La fe agradece longanimidad en vez de explotarla. La paciencia de hoy es oportunidad; la de mañana puede ser sentencia.
Y honra la paciencia: longanimidades honradas se vuelven liberaciones.