De pie en el consejo

· Tema: obediencia

Si hubieran estado en mi consejo, habrían proclamado mis palabras a mi pueblo; lo habrían hecho volver de su mal camino y de sus malas acciones.

Jeremías 23:22 (NVI)

Dios denuncia a los falsos profetas con una prueba simple: si hubieran estado en mi consejo, habrían proclamado mis palabras y habrían hecho volver al pueblo del mal. Profecía sin consejo es adivinanza con unción. Quien nunca estuvo con Dios no trae recado de Dios. Púlpitos llenos de opiniones revelan consejos vacíos y fríos.

Estar de pie en el consejo es la primera obediencia del mensajero. Antes de hablar al pueblo, escuchar en lo secreto. Jeremías lloraba a solas lo que predicaba en público. El mensaje que saltó la rodilla jamás traspasa corazones. La obediencia precede a la elocuencia; lo secreto precede al púlpito siempre y en todo lugar.

El fruto delata la fuente: palabras del consejo convierten de la mala conducta y de las malas obras. La predicación verdadera produce retorno, nunca aplauso. Si un mensaje jamás confronta el mal, jamás vino del consejo. Dios mide sermones por conversiones, no por me gusta ni ofrendas crecientes.

Hoy, vuelve al consejo antes de opinar. Menos tarima, más secreto. Escucha hasta que duela, obedece hasta que cueste, y solo entonces habla. Tu recado de hoy debe nacer de las rodillas de ayer. Quien se levanta del consejo carga autoridad que ningún estudio fabrica.

Y busca el consejo: pies en lo secreto sostienen voces en público.

Sigue leyendo