¿Mejor que Tebas?
¿Acaso eres mejor que Tebas?
Nahúm 3:8 (NVI)
Nahúm confronta Nínive orgullosa: ¿acaso eres mejor que Tebas, ciudad rodeada de aguas, asentada junto a las corrientes del Nilo? Tebas, inexpugnable, acuática, protegida, había caído. Argumento irrefutable contra soberbias: si Tebas cayó, Nínive caerá. Ciudades confían en ríos; Dios ríe de geografía. Ninguna defensa natural detiene juicio sobrenatural.
La obediencia humilde aprende con Tebas sin necesitar ruina. Nínive debía mirar a Tebas y temblar; prefirió burlarse hasta arruinarse igual. Sabios aprenden con historias ajenas; necios exigen ruinas propias. Examinar caídas ajenas con humildad evita protagonizar próximas. Historia es maestra gratuita para oídos humildes.
Hoy, mira tu «Tebas»: ¿qué seguridad natural vienes confiando, dinero, salud, contactos? ¿Mejor que Tebas?: humíllate antes de que ruinas humillen.
Tebas caídas predican mejor que profetas vivos. Oye hoy y obedece. Ruinas elocuentes predican sin palabras altas. Visita hoy museos de soberbias caídas. Aprende con piedras que hablan. Humíllate antes de que piedras griten contra ti. Soberbias oídas a tiempo evitan caídas. Oye avisos y dobla rodillas. Y confía solo en Dios: ríos secan, muros caen, Él permanece. Confía solo en Dios hoy. Ríos secan, muros caen, Él queda. Confianza plena trae paz profunda y durable.