Satisfecho al despertar
Contemplaré tu rostro; me bastará con verte cuando despierte.
Salmos 17:15 (NVI)
David cierra el salmo con esperanza de resurrección: pero yo en justicia contemplaré tu rostro; me bastará con verte cuando despierte. Impíos se hartan en esta vida; justos ayunan de visiones esperando el despertar. Satisfacción aplazada, garantizada: ver el rostro, ver la semejanza, estar satisfecho. Eternidad empieza con un despertar.
La alegría que atraviesa noches oscuras mira mañanas. David cercado de enemigos dormía soñando con el despertar, no con venganza, con visión. Satisfacción futura sostiene pureza presente: quien espera ver el rostro guarda los ojos hoy. Justicia hecha aquí, rostro visto allá: ecuación de la esperanza que nunca decepciona.
Hoy, vive para el despertar: guarda pureza, practica justicia, espera el rostro. Satisfecho al despertar: alegría aplazada es alegría garantizada.
Despertares con Dios valen noches con enemigos. Duerme hoy esperando. Despierta cantando. Canta fuerte. Alaba siempre. Gozo llega. Mañana brilla. Despierta hoy cantando alabanzas. Mañanas de resurrección compensan noches de aflicción abundantemente. Espera hoy con ojos en la aurora. Oscuridades temporales preceden glorias eternas. Duerme llorando, despierta cantando. Duerme llorando, despierta cantando alabanzas. Vigilias terminan en aleluyas matutinas. Dios seca lágrimas al despertar.
Y despierta practicando: cada mañana es ensayo del gran Despertar.