La ofrenda de Caín
Caín presentó al SEÑOR una ofrenda del fruto de la tierra.
Génesis 4:3 (NVI)
Génesis registra con sobriedad: tiempo después, Caín presentó al Señor una ofrenda del fruto de la tierra. Primera ofrenda de la historia, y ya problemática: del fruto, sin sangre, sin primicias mencionadas, sin fe según Hebreos. Dios miró a Abel, no a Caín. Ofrendas revelan corazones: Dios examina al ofrendante antes que la ofrenda.
Confianza que ofrenda bien aprende con Caín al revés. Ofrendar no es pagar peaje celestial: es responder con gratitud a quien todo dio. Caín ofrendó por obligación religiosa; Abel, por fe viva. Dios rechaza liturgias sin corazón y recibe corazones aun sin liturgia. Ofrenda acepta nace de corazón entregado, no de bolsillo lleno.
Hoy, examina tu ofrenda: tiempo, dinero, servicio, ¿con fe o por costumbre? La ofrenda de Caín: aprende hoy de su error y ofrenda mejor.
Ofrendas con fe abren cielos; sin fe, cierran corazones. Ofrenda hoy creyendo. Corazones entregados generan ofrendas aceptadas naturalmente. Entrégate hoy antes de ofrendar cualquier cosa. Dios recibe personas, no solo ofrendas. Oferente primero, ofrenda después siempre. Oferente primero, ofrenda después, siempre con alegría. Ofrenda con fe y agrada al cielo.
Y ofrenda primero: primicias declaran prioridades antes de que el mes termine.