Blanca como la nieve

· Tema: valentía

A Miriam se le puso la piel blanca como la nieve.

Números 12:10 (NVI)

El juicio cayó visible: tan pronto como la nube se apartó de la Tienda, a Miriam se le puso la piel blanca como la nieve. La profetisa que cantó en el Mar Rojo había murmurado contra Moisés, y Dios respondió en la piel. Pecado contra el liderazgo constituido deja marca pública e inmediata. Dios defiende a sus ungidos con seriedad que asusta: tocar al ungido tiene precio en la piel.

Valentía incluye temer las consecuencias. Miriam tuvo valor para murmurar, le faltó valor para contenerse, y pagó siete días fuera del campamento. Hablar contra líderes es fácil; callar con respeto exige mayor valor. Aarón intercedió y Moisés oró: la misericordia corrió tras el juicio. Hasta disciplinada, Miriam fue amada: el pueblo esperó siete días por ella. Dios disciplina hijos, no descarta.

Hoy, guarda tu lengua de los ungidos: critica con respeto, discrepa sin murmurar, ora en lugar de esparcir. Blanca como la nieve: juicios visibles empiezan en murmullos invisibles.

Lenguas contenidas evitan pieles marcadas. Calla hoy y ora siempre. Pieles marcadas enseñan lenguas contenidas para siempre. Calla hoy murmullos y abre oraciones. Disciplina aceptada se vuelve sabiduría; rechazada, repite castigo. Aprende rápido y vuelve restaurado.

Y si erraste, vuelve como Miriam: arrepentida, curada, reintegrada.

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